Religión y Política
Nuestras modernidades periféricas viven hoy procesos de desigualdad y fragmentación crecientes donde cohabitan sectores con amplios poderes, ganancias y beneficios junto a otros con cada vez menos posibilidades de vida digna y durable. Las promesas de “mejores futuros” hechos por las clases dominantes tampoco lograron la felicidad ciudadana y asistimos hoy al “desencanto del desencanto”. La crisis de las prácticas religiosas institucionalizadas particularmente en el seno de la Iglesia Católica– no se relaciona tanto con la desaparición de las creencias sino con un vasto proceso de reorganización y recomposición de las mismas. y con una toma de distancia con las prescripciones oficiales de la institución. Crece una descalificación de los dispositivos oficiales de acreditación del creer. Esta descalificación corroe por dentro las modalidades dominantes de afiliación religiosa a la vez que produce una recomposición de la memoria oficial que favorece reempleos inéditos de un conjunto...